
Mamita, madre querida
un día yo te perdí,
pero no ha habido un instante,
que yo no pensara en tí.
¡Te necesitaba tanto!
Cada día oía tu voz,
y aunque estábamos muy lejos,
muy cerca te sentía yo.
Mamita, por tantas cosas
te tengo que recordar,
tu carita bondadosa
que nunca podré olvidar.
¿Por qué te fuiste mamita?
Yo no podía pensar
que te irías para siempre
y no te vería más.
(c) Magali


No hay comentarios:
Publicar un comentario